Pedro Alvarez Villota, presidente & CEO de Alvarez Barba S.A., presentó oficialmente a Manuel Freile como el nuevo gerente general de la compañía. Manuel asume este liderazgo estratégico con la misión de fortalecer el prestigioso legado de nuestra organización y proyectarla hacia una nueva era de crecimiento y competitividad.
La incorporación de Manuel aporta a la estructura de la empresa una formación académica de primer nivel y una visión empresarial robusta. Ingeniero Bioquímico en Alimentos con una Maestría en Administración de Empresas (MBA) por el Tec de Monterrey, México, su carrera se ha consolidado en roles de alta dirección dentro de organizaciones de clase mundial.
Destaca su trayectoria en The Coca-Cola Company, donde se desempeñó como Technical Operations Director para la Región Andina, así como su gestión reciente como Gerente de Operaciones en Jabonería Wilson (Alicorp). Su experiencia en planeación estratégica y supply chain será fundamental para optimizar los procesos operativos de Alvarez Barba y elevar los estándares de eficiencia y competitividad.
Manuel considera que el mayor desafío de la industria automotriz actual radica en la creciente oferta de marcas globales en un mercado tan competitivo como este. Su enfoque es claro: "El servicio al cliente es lo que hace la diferencia".
Su estrategia se basa en un liderazgo colaborativo, trabajando de la mano con las marcas representadas, analizando datos relevantes del mercado e invirtiendo inteligentemente los recursos para capturar cada oportunidad de crecimiento.
Uno de los pilares que Manuel trae a Alvarez Barba es su profunda convicción sobre el capital humano. Su estilo de liderazgo se define en tres conceptos: 1. Orientaciónaresultados, 2. Empoderamiento de la gente para hacer que las cosas sucedan y 3. Agilidad en la toma de decisiones.
"La repetición crea hábito y los hábitos cultura. La cultura la hace la gente trabajando junta, por un mismo propósito." — Manuel Freile.
Bajo esta premisa, Manuel invita a fortalecer lo bueno de la cultura organizacional y a tener la valentía de transformar aquello que pueda mejorar, siempre bajo el principio de que los procesos y la organización deben seguir a la estrategia.

